Consejos para dejar de fumar - Vive más y mejor - Via Nature

Si necesitas consejos para dejar de fumar, estás en el sitio adecuado. Dejar el tabaco es posible, aunque pueda parecer difícil al principio. Todos sabemos los graves perjuicios que este mal hábito causa sobre nuestra salud y sobre nuestro bolsillo. El tabaco tiene componentes químicos que afectan a todos los órganos y sistemas de nuestro cuerpo y provoca enfermedades graves que pueden conducir a la muerte prematura. Además, el humo del tabaco es altamente perjudicial también para mujeres embarazadas, niños y personas no fumadoras.

El tabaco es muy adictivo, por eso la clave para dejar de fumar reside en convencernos de que podemos dejarlo y en nuestra fuerza de voluntad para mantener este propósito. Si has decidido abandonar el tabaco, hoy compartimos algunos consejos que pueden ser de gran utilidad para romper con el hábito a la nicotina y sentirnos más sanos y libres.

Dejar de fumar en compañía

Un buen truco para abandonar el tabaco es buscar “aliados” entre tus familiares o amigos. Cuéntales que desde hoy ya no fumas o establece un compromiso con algún allegado que también quiera dejar de fumar, así no te sentirás tan solo si te flaquean las fuerzas. Si prefieres intentarlo tú solo, existen muchas apps como Respirapp, Sacabo, Smoking Time Machine o Smoke Free, que te acompañan, animan y te muestran tus avances en el proceso.

Cigarrillo consumido

Cigarrillo consumido

No al tabaco: cambia de hábitos y haz ejercicio

El consumo de cigarrillos está generalmente relacionado con determinadas actividades y hábitos que es conveniente cambiar o eliminar. No consumas alcohol, café ni otras bebidas estimulantes que relaciones con el tabaco: cámbialos durante varios meses por agua y zumos naturales de fruta y vegetales que te sacien y ayuden a eliminar toxinas.

Si extrañas tener algo en tu mano o en la boca acostúmbrate a llevar contigo chicles, caramelos sin azúcar o palitos de regaliz natural. Una pelota antiestrés, un bolígrafo o, incluso, pajitas o palillos pueden entretener tus manos durante los primeros días de ausencia del cigarrillo.

Rodéate de un ambiente sin humo y apúntate a practicar deporte para respirar aire puro y eliminar tensiones.  Hay disciplinas como el yoga, el Tai Chi o el Pilates que pondrán en forma tu cuerpo y te ayudarán a concéntrate en tu respiración ¡que, por cierto, mejorará día a día!

Alimentos que ayudan a dejar de fumar

Si te has propuesto romper con el tabaco, es importante que huyas de las comidas copiosas y elimines de tu dieta productos elaborados o ricos en grasas. El tabaquismo tiene un gran componente físico y psicológico, por eso, cuanto más sano te sientas, menos ganas tendrás de fumar. Es importante que introduzcas en tu dieta verduras y hortalizas de hoja verde como las espinacas, el brócoli, los espárragos o la lechuga y cítricos como las mandarinas, naranjas, lima o piña. Si te asaltan la ansiedad y las ganas de fumar, evita consumir snacks o bollería y sustitúyelos por palitos de apio, zanahoria o manzana, que además de sanas, resultan muy saciantes. Los frutos secos como almendras, nueces o anacardos, ricos en magnesio, te ayudan a luchar contra el nerviosismo que provoca la abstinencia de nicotina.

Antes de acostarte puedes tomar un vaso de leche templada o una infusión relajante de pasiflora, jengibre, hipérico, regaliz o ginseng que ayudarán a que tu cuerpo se calme y se olvide de la dependencia al tabaco.

Flor con humo

Flor con humo

Objetivo: dejar el tabaco

Ponte metas realistas y no te agobies si no lo consigues a la primera. Persevera y piensa en cuántas cosas ganas al dejar el tabaco porque, además de tu salud, estarás cuidando tu economía. Mete en una hucha diariamente el dinero que hubieras gastado en cigarrillos y, pasado un mes, date un buen capricho. Levántate cada mañana pensando “hoy no voy a fumar” y no te angusties imaginando en cómo vas a poder soportar el día sin tabaco.

Piensa que la mayoría de las personas que han conseguido dejar de fumar, lo intentaron alguna vez sin éxito. Así que, si no te ves capaz de conseguirlo tú solo, no te rindas, y pide ayuda a profesionales de la salud.  Lo importante es mantener un buen estado de ánimo y visualizar tu vida libre de humos. ¡Querer es poder!